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Categoría: Confesiones

Mi mujer me volvió gay

Mi esposa me volvió gay

Mi nombre es Tomás, ya soy un hombre maduro y soy violado por la mañana, tarde y noche, mi autoestima está por los suelos y el problema es que ya me acostumbré y ahora me encanta que me lo hagan todo el tiempo, soy jubilado y pensionado.

Yo era un tipo normal, casado con 3 hijos y un matrimonio estable, con nietos y una vida social y profesional tranquila, siempre fui heterosexual sin ningún compromiso fuera de mi matrimonio, la vida transcurría muy bien así que me sentía muy satisfecho con lo que tenía.

Todo comenzó una vez con una conversación acerca de las fantasías eróticas de la gente, para darle un nuevo giro a las relaciones sexuales dentro del matrimonio y hacerlas más interesantes y divertidas.

Me extrañó mucho que mi esposa tocará esos temas, ya que siempre había sido muy reservada para hablar de esos placeres o "cosas raras" según ella, no sé de dónde le vinieron esas ideas, lo cierto es que parecía muy interesada en hacer un pedido que se me antojaba algo extraño y no se atrevía a manifestarlo.

Lo que empecé a notar fue que su comportamiento conmigo era diferente, a veces me tocaba de una manera más atenta que no me había pasado por alto, poco a poco se hizo más cariñosa y efusiva, antes yo tenía que rogarle mucho para que me dejara hacerle el amor y ahora me abrazaba a todas horas.

Cuando terminabamos me abrazaba por la espalda y se pegaba toda a mí, me subía la pierna y como no queriendo ponía su coño en mis nalgas y lo tallaba, me pareció muy bueno al principio pero ya después aunque no hiciéramos el amor, me bajaba el calzon y tocaba mi pene y su coño en mi culo, a veces me tocaba las nalgas y pasaba su dedo por mi raja.

Un día le dije;

Oye cariño porque me haces eso qué tal si luego me gusta.

Es que tengo ganas de sentir mi mano entre tus nalgas y mi dedo en tu hoyito, es una fantasía que tengo ganas de hacer, me dejarías?

Parece que quisieras cogerme a mí, es eso?

Por ahora no, solo quiero tocar, ya veremos después lo demás.

Pero yo no soy gay porqué quieres ponerme en esa situación?

Mira voy a explicartelo muy bien, tu a mi puedes cogerme todo lo que quieras y yo no te pongo ninguna resistencia, tu gozas con mi conchita cuando quieres o no?

Pues... Si

De qué manera puedo yo realizar una fantasía erótica y como a mí me gusta si no es contigo, tu eres mi todo y no puedo yo hacerlo con nadie más, que no pongo yo mi vida a tu servicio con todo y mi cuerpo o no mi amor?

Claro que sí y yo tambien te amo mi vida y haría lo que fuera por ti.

En serio lo harías por mi?

Si cualquier cosa.

Cualquier cosa?

Si, mi amor

Entonces préstame tus nalgas y tu culo.

Ah, cabrón, hablas en serio?

Muy en serio.

Me quedé mudo y se me bajo la presión arterial y por poco me desmayo de la impresión.

No entendía nada, para qué quería ella mis nalgas y el culo, si ella no tiene con que atenderlo, o si? De pronto entendí bien lo que me pedía hacer, me le quede viendo a los ojos y le dije;

Estás consciente de lo que me estás pidiendo hacer y de las consecuencias que podría traernos? Si acepto y cambio mi forma de sentir o mi orientación sexual me seguirás amando igual, no me rechazarás?

No, te aceptaré como seas y te ayudaré con tus necesidades y te apoyaré, solo pido una cosa que me importa muchísimo, no busques con nadie más lo que solo conmigo tendrás, esto es solo entre tú y yo.

Le dije;

Y si me vuelvo puto?

Serás mi puto personal, mi esclavo, yo te daré lo que necesites, yo te haré lo que quieras o desees.

Le dije;

Y si quiero tu culito?

Es tuyo cuando quieras eres mi esposo o mi juguete sexual, pero solo mio, de nadie más, está claro?

Si, mi vida.

Me miró a los ojos y me dijo;

Estas de acuerdo con lo que te propuse hacer?

No pude sostenerle la mirada y bajando la cara solo le dije.

Por ti, haría lo que sea y si te hace feliz que yo sea tu juguete sexual lo haré por qué te amo mucho mi vida, pero por favor no lo olvides nunca, no es algo que yo esté buscando y si algo cambia en mi interior y exterior no soportaría que me rechazaras y me botarás como algo echado a perder.

Me levanto la cara y me dijo;

Mírame Tomás, !mírame! -Gritó,- te amo y aunque uses tacones o quieras usar mi ropa siempre te amaré y te cuidaré, ah... pero no te atrevas a usar mi maquillaje porque te mato.

Me hizo reír y me abrazó muy fuerte y me pellizco las nalgas, luego se disculpó y se fue riéndose y cantando feliz.

Yo me quedé pensando en lo que habíamos hablado y me gusto mucho sentirme mejor aunque no era algo que yo deseara hacer y cuando se calmó mi mente pude ver fríamente lo que no consideré pertinente aclarar, las consecuencias.

A partir de ahora tendría que cuidarme las espaldas porque mi vieja empezaría a trabajar mi trasero muy pronto, la conozco y no va a perder el tiempo en atacarlo, no se qué tendrá en mente es muy creativa y hábil para conseguir lo que quiere.

Ese día pasó sin ningún tipo de cambios importantes relacionados con la plática que tuvimos, la noche fue tranquila aunque me pareció que en la noche dormido soñé que estaba en la escuela con mis amigos y amigas y me habían hecho bolita subiendose encima de mí y sentí sus manos en mi trasero, sería ella que ya comenzó a tocar mis nalgas?

Al día siguiente me dijo;

Me acompañas a comprar unas cosas que necesitamos para la batalla de los sexos?

Eh, perdón, no entiendo nada.

Vamos al sexshop a comprar juguetes para nuestros juegos y recreación en la recámara, en la sala, la cocina, etc.

Juguetes?

Si para ti y para mí, por eso quiero que vayas y escojas lo que quieras que yo use o tu necesites, yo escogeré lo mío y lo que quiero para ti y para mí.

Me puse rojo y me dió calor, que estará tramando mi vieja hacerle a mí trasero, salí con ella y llegamos al sexshop, ella se fue por su lado y yo por el mío, yo más bien curioseaba y se me fue el tiempo solo mirando todo aquello porque la verdad yo no conocía nada de esas cosas, no sabía ni para qué servían, vi penes, pastillas, aros, películas, palos con correas, ropa de cuero con agujeros, cadenas, correas, no supe que escoger porque todo era muy raro, solo me acerque a mi esposa que ya llevaba una bolsa grande llena de cosas, porque había que pagar la cuenta.

Casi se me salen los ojos cuando ví la cantidad, voltee a ver a mi esposa que se hizo la loca y solo dijo;

Paga con tu tarjeta y vámonos que se hace tarde, apúrate.

En silencio use mi tarjeta y nos fuimos a casa, al llegar le pregunté;

Qué tanto compraste, porque fue demasiado caro, que es todo eso y para qué sirve?

Me contestó;

Tu no escogiste nada yo ya sabía que te limitarías a observar, pero no te preocupes que yo recordaba todo lo que nos hace falta, así que no te apures que yo ya estoy lista para la batalla de los sexos.

Cuál batalla?

Así se llama el juego que nosotros vamos a jugar para divertirnos juntos, tal vez ahora no entiendes nada pero después lo vas a gozar y te va gustar verás, no te quepa la menor duda, yo sé que te vas a divertir y al rato hasta vas a pedir que lo hagamos más y más seguido.

Pues no entiendo nada de lo que me dices pero haré lo que tú quieras con tal que estés feliz y tranquila, siempre que no me cueste demasiado caro y no me refiero al dinero,

Olvídate yo me encargo de los detalles porque iremos poco a poco para que te vayas acostumbrando a todo esto ok?

Tú mandas haré lo que tú quieras sin ningún reparo de mi parte.

A partir de ese día todo empezó a ser muy diferente, al menor descuido me tocaba el culo y me abrazaba meloza y coqueta, al principio hasta saltaba cuando me pasaba la mano por la raja de mis nalgas, lo hacía tan seguido que termine acostumbrandome y luego por las noches me bajaba el calzon y acariciaba mi culo desnudo, me empezó a gustar tanto que opte por no usar nada en la cama para facilitarle el trabajo de quitarme la ropa.

Eso fue al principio, luego comenzó a tocar mi ano cuando hacíamos el amor, más tarde movia su dedo en mi interior y exterior haciéndome gozar muchísimo, mis erecciones se fortalecían cuando me penetraba con sus dedos y me gusto mucho sentirme lleno de esos placeres, después se subía encima de mis nalgas y tallaba su conchita sobre ellas abrazándome y besando mi nuca, mi cuello, apretaba mis senos y mis caderas, era como si me quisiera coger y aquello me alertó.

Ahora seguramente usaría aquellos juguetes que habían quedado olvidados en el armario empotrado en la pared del dormitorio principal, ya me había acostumbrado a que me metiera los dedos en el culo, primero uno, luego dos, y últimamente me mete hasta tres y se siente muy rico, ya me gustó y ahora estoy seguro que me quiere dar con el juguete sexual que compró, pero esa cosa está muy grande.

Una noche mientras dormía sentí que algo se metía entre mis nalgas, soñé que estábamos esperando el autobús y unos ladrones nos asaltaban y violaban a mi esposa y más tarde a mí por defenderla, fue muy doloroso la polla que me cogía era enorme y me partía el culo en dos partes, yo no podía defenderme pues eran varios tipos y me cogieron todos, fue tan real que al despertar me dolía el culo muchísimo sentía que estaba abierto y le dije a mi mujer,

Oye tú me cogiste anoche con tus juguetes verdad? Tengo todo el culo abierto y me arde no puedo sentarme pues me duele, que me metiste?

Fue y saco un consolador enorme y grueso que guardaba y me lo enseñó, me dijo;

Este es para que te eduques y después hay otro que te va a gustar tanto que vas a pedirme que lo use muy seguido para darte placeres desconocidos hasta ahora para ti, quiero que sepas que se siente ser llenado de verga y llegar al orgasmo sin tocarte y descubrirás que no hay diferencia entre tus nalgas y las mías, entre tus deseos y los anhelos de una mujer.

Última duda ya me había cogido, fue algo muy revelador en ese momento supe que ya no se va a detener para nada, tengo que proteger mi culo porque sino me lo va a florear continuamente, pero cómo lo hago ya le dí mi palabra de cooperar en todo esto y ahora ni modo que me eche para atrás, no pues a seguir con su consolador, si, me lo va a querer meter y tendría que dejar que lo haga para darle gusto, pero y si a mí me gusta que haré después, lo voy a volver a sentir y si me gusta ni modo.

A partir de ese día comenzó una nueva táctica, ahora me dio unos calzones de hilo dental que dejaron ver todo mi trasero ya no quería que estuviera vestido sino que anduviera en la calle con ellos debajo de la ropa, en la casa totalmente desnudo sólo con esa cosa y he traído todo mi trasero y mis nalgas de fuera y así ya podía tocarlo a su antojo, ya no se preocupaba de donde estuviera yo, a veces estaba sentado en la silla y me metía los dedos, empecé a ser violado por sus dedos en todas partes claro dentro de la casa.

Por las noches a veces empezó a sacar su juguete quería metermelo, lo intenté pero me dolía, pero aún así ella quería hacerlo, poco a poco me lo fue introduciendo varias veces hasta que terminé por aceptarlo, mi culo se abrió y permitió entrar a tamaño monstruo, fue un proceso doloroso pero poco a poco sucedió lo que yo esperaba, me empezó a gustar, a veces estaba medio dormido y me lo metía, ya entraba fácil porque ya estaba acostumbrado.

Luego descubrí su otro juguete que era un pene que se podía poner en la cintura, era como si tuviera una verga lista para cogerme, y eso fue lo que empezó a hacer, cogerme en todas partes, debo reconocer que me hizo ver las estrellas y gozar de lo lindo pero ahora tengo la necesidad de que lo haga continuamente, ahora yo soy su mujer, el gusto que yo tenía por estar con ella y actuar como hombre se ha tornado en el gusto de que ella sea mi hombre y yo su mujer.

Eso me ha deprimido mucho, yo no entiendo, le he dicho esto, que el hombre que ella conoció ya no existe, ahora tiene una mujer, una mujer dispuesta a complacerla a la hora que quiera, mi autoestima está por los suelos me siento.... Feliz de que ella me use, de que yo sea su juguete, ahora su mirada es de deseo, de posesión, la mujer dócil, cariñosa, amable, ahora es como un monstruo sediento de carne, mi carne... para su festín.

No puedo culparla yo bien sabía las consecuencias y lo acepte, ahora disfruto muchísimo que me haga el amor... como ella quiera, se ha tirado mi culo en la cocina, en el baño, el suelo, en la recámara, en la escalera, en la mañana, a la tarde, en la noche, a la hora de dormir, en todas las posiciones que se le ocurren, sobre la mesa, en el suelo, en el sofá, con las piernas al hombro, de a perrito, etc., cómo se le ocurre, es increíble como me gusta, cómo me hace pasar momentos increíbles de placer.

Ahora ya me pone ropa de mujer, me compró vestido, peluca, medias, todo lo que una mujer puede usar, ahora tengo que vestirme para ella y así vestido de mujer abusa de mí y me encanta, soy feliz, ahora me la mete por la boca, por atrás, ahora soy yo quien le pide que lo haga más y más, ya no puedo pensar sólo deseo que se le antoje cogerme todo el día, de mañana y tarde y en la noche me duermo con esa cosa dentro de mis nalgas.

Lo peor es que ahora me empiezan a gustar los hombres, ahora veo sus paquetes, antes no me importaba pero ahora es lo único en lo que me fijo, yo quisiera sentir una de esas cosas dentro de mí, pero no puedo amo a mi mujer y voy a respetar mi palabra, pero me cuesta mucho disimular y no quiero que se den cuenta de lo que siento, pero ahora quisiera ser violado por un hombre, tener un amante o muchos amantes, ya no sé... no sé que siento.

Ahora yo tengo que usar ese juguete para complacerla a ella porque a mí ya no se me antoja hacerlo. Me cuesta trabajo, ella me pide que lo haga pero no, ya no, ya... no puedo, ya no me siento un hombre, sin ninguna duda me siento toda una mujer, que necesita ser poseída por un hombre, a veces imagino que salgo a la calle vestida a buscar como prostituta deseando que un hombre se me acerque para darle todo el placer que necesita.

Antes yo era don Tomás, un hombre respetable y ahora soy toda una zorra dispuesta a complacer a cualquier hombre, pero no puedo hacerlo porque debo complacer primero al hombre que tengo en la casa y pues es muy exigente y celoso, un hombre que me quiere, que me usa, que me gusta, que me da placer, que me cuida y me proteje, un hombre qué es mi mujer.
Datos del Relato
  • Categoría: Confesiones
  • Media: 10
  • Votos: 1
  • Envios: 0
  • Lecturas: 276
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Comentarios


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1 comentarios. Página 1 de 1
Oscar
invitado-Oscar 15-06-2019 14:17:28

Propone hacer un trío con alguien que se los coja a los dos


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